Para Alejandro Millares todo había sido el despertar fue muy similar que el de Dannia. Se sentó en la cama pensando en lo que había pasado, más allá de un dolor de cabeza y una resaca por el alcohol, su cuerpo le estaba reclamando los besos y las caricias a los que fue sometido por Dannia, los extrañaba, sí, su cuerpo los extrañaba como si le perteneciera a ella, era un conflicto entre sí mismo y su cuerpo, pues se obligaba a pensar en ella como la mujer prohibida, pero a su cuerpo eso no le er