Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl ambiente no era muy luminoso, pero el lugar donde nos encontrábamos estaba aún menos iluminado. Sentí que mi corazón latía con tanta fuerza y mis piernas temblaban.
- ¿Noé?
Me miró de arriba abajo y dijo:
- Hola, Mega.
Estábamos tan cerca que podía olerlo… y el olor de Noah no me enfermaba. Al contrario, me hizo bien. Me trajo recuerdos tan buenos que pude comprar ese perfume para poder







