Mundo ficciónIniciar sesión—Anel, permiso —me dice Dukensy parada en la entrada de la sala de juntas donde llevo rato reunida con un cliente y su abogado.
—Dime —le insto a hablar.
—Tienes una llamda de tu esposo en línea —me advierte.
Dudé en tomar o no la llamada, sin embargo, como es rara la ocasión que Azael me llama a los teléfonos de la empresa, decidí contestar.
—Discúlpenme unos segundos —me exc







