Calista
—¿Estás muy ocupado? —pregunté dándole una ligera mirada a la laptop sobre la mesa.
—No mucho, sólo me falta terminar de leer y aprobar esto. Son nuevos convenios —explicó mostrándose relajado, me observó desde su posición viéndose sexi con esa mirada seductora. Me acerqué a su boca, sintiendo su aliento y sus labios adelantarse a los míos, moviéndolos con suavidad, como quien daba aprobar sólo un pequeño pedazo de tu postre favorito.
—¡Calista! —me llamaron desde lo lejos, solté sus l