Capítulo 28. Coincidencia.
Después de la noche más extraña de su vida, Emilia estaba en una cafetería intentando dejar de lado todo lo que había soñado y esforzándose sobremanera en poner toda su atención en Danna, ella era quien necesitaba su atención en este momento no todas esas ideas raras en las que se había envuelto la noche anterior.
— Entonces me comí un sapo— terminó Danna.
Emilia parpadeó un par de veces para regresar al presente, lo del sapo sí que había funcionado.
— Lo siento, ya volví – le dijo tallándose