Mundo ficciónIniciar sesiónLuke.
Durante más de media hora ninguno de los dos decía nada, pero el silencio que había entre nosotros era un ambiente agradable, pues por primera vez le pude tomar la mano a mi esposa sin que pusiera objeción o alguna mueca. Todo el camino solo me he dedicado a observar el tierno y fino rostro de mi alma gemela, su nariz puntiaguda, sus labios carnosos que hacen que solo los desee más, sus pestañas tan largas hacen que solo







