Capítulo 27
Viviana no había dejado de correr desde que dejó la frontera del bosque.
La traición de César era una herida demasiado profunda para ignorar, y cada palabra que había escuchado seguía resonando en su mente como un eco cruel: "No quiero a ese cachorro, solo me recuerda que fue de otro."
Cesar era todo lo que tenía, llegó a la cueva, dejo una nota con el único pedazo de papel que encontró en las cosas del lobo y se marcho.
Su cabeza solo pensó en un lobo, el único que siempre le dijo