Catalina se sorprendió mucho al ver que la casa de Edgar estaba muy desordenada. Parecía que había habido algún problema cuando ella y Edgar se habían ido. Pero, ¿quién lo había hecho? ¿Quién se atrevía a causar daños en la casa de Edgar Rodríguez?
«Edgar, ¿es esto obra de tus enemigos?», preguntó Catalina.
Catalina miró a su alrededor: el suelo estaba muy sucio, las macetas rotas y algunas ventanas también tenían los cristales rotos.
Edgar se quedó en silencio, con la mirada fija, conteniendo