Mary Davies
Era el más vil de los chicos del colegio, un violador de chicas, un profanador de inocentes.
Sus ojos brillaban con picardía mientras comía de la comida que le acababa de servir. Odiaba verlo tanto en el colegio como en casa.
"Anna, ¿no crees que Mary necesita algo de privacidad?", dijo la señora Andrews mientras masticaba su comida. Como de costumbre, ayudé a mamá a servirles el almuerzo a los Andrews y todos estaban sentados a la mesa, excepto el señor Andrews, que había estado de