Punto de vista de Gemmy
—¡Mierda! ¡Voss! Me estás acariciando el muslo así y ¿esperas que...? —Jadeé de repente al sentir que lo hacía de nuevo. Solo que esta vez sus manos no estaban en mi regazo. Ya me rodeaban la cintura, se deslizaban bajo mi blusa y recorrían los bordes inferiores de mi sujetador.
Un jadeo tembloroso se me escapó antes de que pudiera contenerlo, e instintivamente me aferré al borde de la mesa, intentando asimilar lo rápido que había cambiado la situación.
—Para... —lo