Capítulo 65
Dos días han pasado de que llegaron a la isla de Santa Lucía, una de las islas del Caribe más hermosa y especiales para una ocasión como esa.
—No quiero volver, estar aquí es tan relajante y mágico —comenta mientras se toma una piña colada y ve el hermoso paisaje frente a ella.
—Quizás no nos podamos venir para acá para siempre, pero cada vez que tengamos la oportunidad o la necesidad de escapar, puedo traerte para acá —se gira hacia ella acariciando su pierna de forma sugerente.