Apenas Maximiliano se fue comenzó a sacarle los gases a los bebés, tenía un mal presentimiento pero de verdad quería ignorarlo, estos días habían sido tan maravillosos.
Me levanté luego de sacarle los gases a los niños fui al pequeño cuarto que habíamos armado para ellos les coloqué un lindo trajecito con sus respectivos zapatos y los coloqué en su cochecito
— Julián — grité en la parte de arriba de las escaleras.
Mi guardaespaldas rápidamente apareció y con mucho cuidado me ayudó a bajar el