Los siguientes dos días estuve en el hospital y los doctores no querían dejarme ir porque no sabían cómo iba a reaccionar mi cerebro, como se había inflamado y desinflamado tan rápido también podía inflamarse nuevamente.
Pero aquí estábamos a punto de salir del hospital.
Maximiliano había llamado a la ginecóloga que me había atendido aquella vez la que nos dio la noticia que realmente sí seríamos papás ella había dicho que nuestro bebé estaba en perfecto estado, lo que me alegraba.
Había pasad