No sé cuánto tiempo estuve en la recámara con Susana hablando de todo lo que había pasado anoche, la verdad es que el día de hoy no había pensado lo suficiente en mis padres quería dejarlos de lado al fin quería superarlos, ellos no merecían nada de mi.
Después de tanto hablar al fin decidimos que era momento de salir Maximiliano había dejado para mí un teléfono de última generación al igual que una tarjeta de crédito al parecer era ilimitada Y me sorprendió al ver mi nombre en dicha tarjeta de