—Espera... espera... —Shyanne levantó las manos para detener la conversación—. ¿Me estás diciendo que puso tu nombre en todas sus cuentas, y propiedades?
Janeth asintió y cogió otro puñado de palomitas del cubo que compartía con sus amigas mientras descansaban en el sofá del salón de Ray.
—Debe de quererte mucho —comentó Nicole, dando un sorbo a su refresco.
—No tiene nada que ver con el amor —Janeth respondió—. Tengo la sensación de que tiene que ver con el control. Quiere controlarme.
—¿Así