Sabía que no iba a irse fácilmente. Si había llegado hasta aquí, era porque no se iba a marchar hasta que hablara. El problema es que no quería escucharlo. No deseaba seguir escuchando mentiras de alguien experto.
— ¿Por qué estamos aquí? — pregunto molesta.
— Kim, sabes que necesitamos hablar.
— ¿De qué? Firmamos un acuerdo donde dejamos claro que debíamos hacer si esto se iba a terminar. Tú violaste el acuerdo de exclusividad y esto ya termina.
— No es así de sencillo. Aunque hayamos decidid