Alessandro comienza a nadar con maestría y yo sonrió al ver que casi todo lo que llevábamos está allí. De inmediato, tomó a Asher en mis brazos y cuando Alessandro arrastra las cosas hasta la orilla, yo las llevo más a la tierra.
Después de dejar a Asher jugando con la primera maleta, corro a buscar las bolsas que Alessandro arrastra. Por último, Aless viene con un botiquín del helicóptero y los dos, nos sentamos en el suelo, agitados.
Asher, nos observa y como si fuera un juego, respira agita