—Mire esto, señora Thorne —dijo Vance, girando una de las pantallas hacia mí—. Hace seis meses, la división de investigación de mercado registró una transferencia masiva de datos hacia una entidad externa llamada Whitmore Global Corp, con sede en Gran Caimán.
Incliné el cuerpo hacia adelante, analizando las líneas de código y las fechas de transferencia.
—Whitmore Global... esa es la firma fantasma que utilizaba Arthur para sobrefaturar las materias primas de cosmética básica —murmuré, sintiend