Sus manos recorren todo mi cuerpo, como si quisieran grabar mi silueta, como si estuviesen tocando una escultura, con extremada delicadeza, pero firmes y seguras a la misma vez.
Me mira con dulzura, encantado de lo que está sucediendo entre nosotros, si tan solo supiera que ya somos dos y que, a pesar de que lo estoy viviendo, ni siquiera me lo puedo creer por completo.
Baja mis medias y me retira mi vestido por encima de la cabeza, quedando completamente expuesta a él. se acerca nuevamente a m