POV de Aurora
Me atreví a mirar a Giorgio.
Descubrí que me observaba con una expresión extraña.
Le sostuve la mirada sin intentar ocultar cuánto me habían herido las palabras de Matteo.
Giorgio no había dicho nada para defenderme.
Ni una sola palabra para tranquilizarme.
Ni siquiera había intentado calmar el mal humor de Matteo.
Simplemente desvió la mirada, dio otro sorbo a su vino y, en ese instante, juraría que la tristeza que llevaba dentro se hizo el doble de pesada.
Mi único consuelo en t