Ignorando el gran caos que ocurrían en la mansion Albani, Ramiro estaba angustiado por toda la situacion que estaba pasando en esos momentos.
- Jefe – le grito uno de sus hombres, a la vez que lo jalaba y lograba hacer que evitara la bala que estaba por darle en su pierna.
- Tch… malditos policías – se quejó Ramiro disparando e hiriendo de gravedad al oficial que casi lo lastima.
- Nos tienen rodeados – dijo asustado el hombre que estaba a su lado.
- Vamos al cuarto seguro – ordeno donde bus