Justo en esos instantes, simplemente no podía dar crédito a lo que sus ojos le mostraban en esos momentos, tal vez era un mal chiste o una de esas bromas pesadas que hacia el payaso ese que estaba en su oficina; aunque internamente sabía que eso era real, dejando a la vista que su más grande temor se hizo realidad y alguien ataco a su familia para buscar vengarse de él… todo por culpa de su maldito ego y ambición de buscar acabar con toda la mafia.
Diego y Elena tras el almuerzo regresaron a ca