7. Capítulo: "Avasallada"
Silvain empezó a desesperarse, dando vueltas en la cama sin parar, incapaz de conciliar el sueño, a menudo no solía tener problema para dormirse, pero el insomnio lo tenía encarcelado y no parecía entregarle la libertad, ni sentía los párpados pesados.
¿Se debía tal vez a la ingesta de café?
Eso quería pensar, aunque la razón resultaba ser esa limpiadora nueva. Ella tenía toda la culpa.
Caminó a la cocina y tomó agua.
¿Es que no podría pegar un solo ojo en toda la noche?
Si al menos fuera