Si alguien le pregunta a Alya ella dirá que una semana no pasa ni rápida ni lentamente.
Pero los eventos que la componen si que pueden dar un enorme dolor de cabeza.
El primer dia la paso en paz con el Sacerdote diciendole que ya había dado el anuncio de su estancia temporal como su invitada y compañera de juegos de Ethan.
Los tres primeros días se dejó arrastrar por el pequeño cachorro que diligentemente le mostró cada uno de los pasillos y habitaciones.
Quedo gratamente sorprendida del tamaño