Ángel estaba loca, pero dentro de toda su locura había algo de cordura que la volvía un peligro para la sociedad.
—¡Está loca! ¡Te juro que lo está!— Dylan miraba mi actuación con gracia y admiración.
Estaba realmente fascinado con la idea de que mi amiga y yo peleáramos por lo que pasó con Aisha. Mentí un poco con respecto a lo sucedido y dije exacto lo que Ángel me había comentado "Aisha murió porque envenené su agua días antes en la cafetería del instituto, mucho antes de su repentina caída