—¡La jefa ha dicho que este dedo es un tributo a todos los seres vivos! —gritó Yahir, fuera de sí de emoción.
Mariana sonrió en silencio.
Yahir miró a Mariana, disfrutando de la situación.
Mariana alzó la cabeza y encontró la profunda mirada de Walter. Sonrió levemente: —Señor Guzmán, gracias.
Luego, Mariana miró hacia arriba, dándole a Yolanda una señal para que se fueran.
Walter tenía una expresión compleja, como si quisiera decir mil cosas, pero solo podía ver a Mariana marcharse.
Yolanda se