En la tensa atmósfera, Abril y Nerea dirigieron sus miradas a Walter, esperando su respuesta.
Walter, aunque con la cabeza gacha, mantenía una postura firme, como una regla recta.
Abrió la boca, listo para responder, pero la voz de la televisión sonó de nuevo, como si se burlara de su vacilación: —Según la noticia, Walter compró un terreno cerca del aeropuerto para construir una finca de ensueño para Jimena.
Ante eso, Agustín ya no pudo contenerse y, con enojo, preguntó: —¿Te valió enfrentarte a