—¿Walter? ¿Qué haces aquí?
Era Tobías que venía a abrir la puerta.
¿No se suponía que Mariana y Serafín estaban cenando aquí? ¿Qué hacía Tobías involucrado?
¿Acaso ya estaban en el punto de conocer a los padres?
Tobías lo miró de arriba abajo y luego, volviéndose hacia Mariana, preguntó con cara de extrañeza: —¿Lo llamaste tú?
—No, no me llamó ella. Vine por mi cuenta —dijo Walter mientras lo rodeaba y entraba en el reservado con paso rápido.
Tobías se sintió un poco molesto por lo descortés que