Mariana revisó el refrigerador y encontró muchos ingredientes frescos. —¿Estos días estabas viviendo aquí?
—Sí.
La respuesta no le sorprendía a ella.
Esas cosas debían haber sido preparadas por Simón para él.
Pero ese tipo parecía olvidar que su jefe no sabía nada de cocinar.
Mariana no dijo más y se puso manos a la obra. Puso a hervir agua, coció los fideos y preparó los condimentos, todo en un solo movimiento. Cuando los fideos estuvieron listos, los enjuagó cuidadosamente con agua fría, luego