Tener contacto con personas como estas ya era un privilegio. ¿Perder un poco de cara qué importaba?
Óscar, por supuesto, nunca había tratado directamente con Walter; solo sabía que en su pequeño mundo era un pequeño tirano. No le importaba lo que pensaran los demás.
—De todos modos, la mujer que yo elijo tiene que hacer lo que yo diga —afirmó, mostrando una actitud desvergonzada que comenzó a incomodar a los presentes. ¡Era un verdadero provocador!
Mariana se irritó. Solo quería distraerse un po