—Mariana es la nueva en nuestra clínica. Todos podemos presentarnos.
En el departamento, Milena tomó un sorbo de agua, dejó el vaso y miró a Mariana.
Mariana tenía el cabello recogido con una pinza. Llevaba una camisa rosa pálida por dentro y una bata blanca por fuera, un atuendo muy ligero y limpio.
Todos en el departamento aplaudieron para darle la bienvenida, excepto Mauro, quien la miró y dijo:
—El director siempre está metiendo floreros en nuestro departamento. ¿No era suficiente con uno?