Mariana es así: no importa qué dificultades enfrente, siempre se aferra a lo que quiere. Ningún revés o tribulación puede afectarla.
Walter, al pensar en esto, sintió aún más compasión por Mariana. Fue él quien transformó a una chica alegre y que no le importaban las miradas de los demás, en la persona fría que es ahora.
Amar es como cuidar flores. Él vio cómo un hermoso tulipán se convirtió en una rosa llena de espinas.
—¿Walter? —Llegó la voz de Mariana a su oído.
Walter giró la cabeza; Marian