—¿Hmm? ¿Qué me pasa? —Él miró a Mariana, y en sus ojos había un destello de ingenuidad.
Mariana apretó los labios. Esa frase que estaba a punto de salir, que no sonaba muy creíble, se quedó en su garganta. Bueno, al fin y al cabo, él era un novato, así que debería darle un poco de confianza.
—Está bien, tú, que eres tan inteligente, seguro aprenderás rápido —Mariana asintió.
Walter se quedó sin palabras. Ella parecía tan indiferente, como si no creyera que realmente podría aprender. Si era así,