—Pero sé que no puedo volver atrás, y quiero mirar hacia adelante. Deseo que regreses a mi lado, pero ni siquiera estás dispuesto a mostrarme una buena cara... Sabes que yo, Walter, nunca he sido alguien que sufra injusticias. Pero por ti, haría cualquier cosa...
Mariana bajó la mirada. Él levantó su rostro, limpiando sus lágrimas con ternura, su mirada llena de ansiedad y desesperación, lo que hacía que el corazón de cualquiera se apretara.
—Te lo ruego. No ames a otros, ni mires a otros hombre