—Pero Walter, nunca me he arrepentido de amarte —La voz de Jimena era baja.
—¿Y tú sabes cuánto me arrepiento de haberte conocido? —Walter sonrió con frialdad.
Esa frase borró todas las ilusiones de Jimena. Se arrepentía de conocerla, lo que significaba que nunca había valorado lo que habían compartido.
—¿Es esto tu venganza contra mí? Si es así, has tenido éxito —Jimena sonrió amargamente.
—Señorita López, no vales la pena de mi venganza. Solo estoy siguiendo el procedimiento —Walter rompió el