—Porque sé que tú tampoco eres una persona sencilla. Si no te busco problemas, siempre vendrás a buscarme —Jimena bajó la mirada, jugueteando con sus dedos, su tono lleno de sarcasmo.
Así que mejor era actuar primero.
Mariana apretó los puños.
—¿Acaso no debería buscarte? Cuando no te hice nada, ¿no me buscabas problemas constantemente? —Mariana la cuestionó.
¿No había sido suficiente lo que había sufrido a manos de Jimena durante esos tres años de matrimonio con Walter?
—Mariana. Quiero que cor