Las voces de las dos enfermeras se fueron apagando hasta que dejaron de oírse.
Mariana, sin darse cuenta, recordó lo que habían dicho: Señor Guzmán tenía herida.
No es de extrañar que su mano estuviera tan caliente, ni que estuviera en coma.
Esa herida estaba infectándose repetidamente...
Su salud era mucho más frágil que la de Vicente.
Hablando de Vicente...
Mariana tomó su teléfono. Estaba a punto de preguntarle si ya había llegado, cuando recibió un mensaje de él.
Envió una foto con el mensaj