Bueno, mi mejor amigo no podrá acompañarme, pero tengo a algunos compañeros de universidad que darían la vida por unos días bajo el sol en la mejor casa de playa en Cartagena. Antes de llegar al apartamento, ya tengo la confirmación de Marco Antonio y la mancha.
“Iremos preparados, no te preocupes” confirma.
Media hora después, estoy saliendo hacia el Aeropuerto Internacional El Dorado Luis Carlos Galán Sarmiento, donde Carmen me espera para partir rumbo a la hermosa Cartagena.
—Buenos días, jo