Unas horas más tarde me dirigí al departamento de Jenny y fue Roger quien bajó para abrir la puerta principal.
—¡Roger! ¿Qué haces aquí? —pregunté sorprendido.
—Jenny me llamó hace unas horas y me pidió que viniera junto a Milena —respondió con una sonrisa cómplice.
—¿En serio?
—Sí, dijo que tenía algo que decirnos. Es que sabe que soy parte de la familia, tú y yo somos como hermanos.
—Sin duda —le palmeé el hombro, y subimos al tercer piso.
Al llegar a la puerta del departamento, Amelia aparec