Mundo ficciónIniciar sesiónUnas horas antes
La casa era un ida y venida de las personas que acomodaban las mesas, los manteles, limpiaban con sumo cuidado las copas donde se servirían las bebidas. Santino caminaba de un lado a otro en su despacho, tenía unas horas de haber hablado con Capello, temía escuchar el sonido del teléfono, que fuera De Luca que habían sufrido otro atentado su hija, que ahora sí había sido herida, por dios todo porque de nuevo la mercanc&i







