Mundo ficciónIniciar sesiónEl rostro de Josef palideció, su cuerpo se erizó por completo y su mirada se paseaba por los ojos de sus dos amigos.
—Es una broma ¿verdad? —fue lo único que alcanzó a decir.
—¿Crees que yo bromearía con algo así? —inquirió Mateo mientras se sentaba en la cama.
—Keidys al parecer te iba a decir cuando tú llegaste a la casa, pero con lo que dijiste lo más seguro es qu







