Alejandra estaba sentada en una banca del colegio junto con Tomás, los dos no creían lo que acababa de suceder, estaban un tanto extrañados por el cambio de Mateo.
—Fue muy raro, se supone que él moría de amor por ella —expresó Alejandra.
—Bueno, ella es una odiosa de primera, es algo normal —explicó Tomás cruzándose de brazos.
—Pues sí, por fin lo aceptas.
—Bueno, es que Keidys en televisión se veía tan linda que cualquiera se enamoraría de ella. Pero, cuando se conoce en persona, cualquiera l