Mundo de ficçãoIniciar sessãoTomás no dejaba de bailar con todas las solteras de la fiesta, su gran discurso hizo que más de una se enamorara perdidamente de él. Él llegó a gozarse la boda, era el alma de la fiesta. Se había acordado que los novios se quedarían toda la noche, en la mañana se irían a sus lunas de miel, así que ellas se quitaron los vestidos y se vistieron con una ropa cómoda, pero elegante, no se querían perder la fiesta;







