Mundo ficciónIniciar sesiónJosef terminó de cambiarse y caminó hasta la cama donde estaba Keidys recostada:
—¿Ya se te pasó el malestar? —le preguntó mientras la rodeaba con sus brazos y Keidys comenzaba a acurrucarse en su pecho.
—Sí… Perdón, prepararon toda esa comida y yo no pude probar nada.
—Tranquila, después de haberte visto vomitar me di cuenta que esos malestares son bien feos —Josef dejó sa







