Mientras zarpaban, sintieron una oleada de emoción y anticipación. El yate se deslizaba suavemente sobre el agua, dejando tras de sí una estela de olas espumosas.
Todos se instalaron en sus cómodos camarotes, mientras Randall y Tammy se sentaron en la cubierta, bebiendo champán y disfrutando de la brisa del océano.
Tanya charlaba con el capitán, hablando sobre el itinerario y las distintas paradas que harían durante el viaje. Solía salir a navegar y pescar a menudo cuando su padre estaba vivo.