Perspectiva de Scarlett
De verdad no quiero ir.
No sé cómo podría mirar a la abuela a los ojos.
Fui yo quien forzó este matrimonio, y ahora soy yo quien lo rompe. Bueno, lo rompo porque él nunca me quiso. Pero le debo mucho a la abuela. Ella intentó entenderme, pasó del enojo a aceptarme como parte de su familia. Siempre fue justa, y ahora otra vez quedo mal con ella.
No sé cómo decirle lo del divorcio.
El único consuelo es que Sebastián me prometió no anunciar nada antes de la fiesta de la