~Scarlett~
—¿Que yo… te debo algo? —levanté las cejas y le golpeé el pecho con un dedo, molesta.
Sebastián se rio de mí y me agarró de la cintura con más fuerza.
—Yo te debo un millón de disculpas y más. Te debo ser un buen esposo, una casa cómoda y cinco años de felicidad. Pero tú también me debes algo a mí.
—Te di una oportunidad y después un millón más —le peleé, tratando de alejarme de él, usando mis brazos como barrera. Pero fue inútil.
—Ya no me amas, ¿cierto? —preguntó Sebastián. Bajé la