~Scarlett~
Levanté la vista, sorprendida, y vi a Ava llorando. Sollozaba como si fuera una muñeca de porcelana, hecha pedazos. Se limpiaba la cara, pero las lágrimas salían tan rápido que caían al suelo, salpicando justo a mis pies.
Cada vez que ella lloraba, algo malo pasaba.
—Tu mamá le rogó a mi papá que te llevara a casa... —Ava lloraba tan fuerte que apenas podía hablar — ¡Si tanto quieres irte, pues vete! Pero papá te salvó cuando tu mamá ya ni podía pararse de tanta droga que se metía. ¡P