Capítulo 61: Guardar silencio.
Narra Arien:
—Me alegra que no te hayas convertido en la puta de Arien Solarion, puedes convertirte en la mía. —
Aquellas palabras que escuché saliendo de la sucia boca de aquel impertinente humano, iban dirigidas a Ithiliel. Mi sangre hirvió de rabia en ese momento, sin embargo, al sentir que el aroma de mi hermosa mariposa y el de ese hombre eran similares, me detuve un momento.
Eran medios hermanos, su aroma los delataba; Ithiliel tenía un medio hermano que era completamente humano, por ello