Capítulo 148: Un hermoso sueño.
Narra Ithiliel:
Aquel collar que el príncipe Bogdan me había obsequiado, en cuya sangre vertimos Arien y yo nuestra sangre, colgaba de mi cuello como el recordatorio eterno de nuestra unión sin marca…y yo, me sentí reconfortada.
Todo lo que había atravesado desde mi rechazo inicial y el odio que durante tantos años les había guardado a los hombres debido a mis terribles traumas, parecía haberse disipado como una nube oscura que se desvanece al calor de los rayos del sol. Quizás, no había perdon